Intro

Los datos abiertos son hoy día uno de los pilares fundamentales en la transparencia de las instituciones y en la democratización y el libre acceso a la información. La gestión, interpretación y visualización de esos datos, no obstante, es un proceso complejo que necesita de agentes mediadores y de una configuración visual adecuada. Las herramientas de visualización de datos facilitan, en el contexto actual, este proceso de intermediación entre los datos en bruto y la información transmitida a las y los ciudadanos. No obstante, el proceso de intermediación de datos tiene todavía un largo recorrido para investigar en torno al diseño de las experiencias con datos. Desde ArsGames planteamos la necesidad de investigar y generar mecanismos para transformar los datos abiertos no sólo en información accesible y clara, sino también en que esa información se transforme en una experiencia interactiva, integrando dinámicas de juego que impulsen el empoderamiento y la participación ciudadanas.

El proyecto pretende impulsar el desarrollo de videojuegos usando el open data y la vinculación entre el tejido asociativo del barrio y comunidad de desarrollo como modelo de codiseño abierto de prácticas sociales con alto contenido tecnológico.

Con el fin de facilitar el desarrollo de juegos basados en open data del Ayuntamiento de Barcelona se ha diseñado un servicio de API así como cuatros prototipos de videojuegos basados en estos datos.

manifiesto

Juegos de datos, soberanía tecnológica y videojuegos como bien común

Un manifiesto político y programático para Juegos del Común

| PDF version

La importancia de los datos

En los últimos 15 años los datos se han convertido en unos de los bienes comerciales más apetecibles y a la vez en el bien que más se está produciendo. Facebook, Twitter, Instagram, WhatsApp y todas las grandes corporaciones que nos “regalan” a diario sus cómodas herramientas basan su modelo económico en los datos. Nuestros datos. Teraflops viajan a diario en nuestras redes sumándose a ese conjunto enorme que llamamos “big data”. Quien controla los datos controla una porción importante de la economía y de la capacidad de tomar decisiones de acuerdo al análisis algorítmico de estos flujos que, a diferencia de los humanos, graban el recorrido de vida con una exactitud desconocida a nuestra capacidad de memoria.

Para imaginar la importancia que hoy en día representan los datos no tenemos más que pensar en cómo afectan a todos los ámbitos de nuestra vida. Imagina que mañana no pudieras acceder a tu cuenta de Google o Facebook —incluyendo todos los servicios derivados como listas de contactos, calendarios, whatsapps—. ¿Cómo volverías a contactar con muchas de tus amigas o contactos de trabajo? ¿Cómo llegarías a tiempo a un cita en un lugar desconocido de la ciudad? ¿Cómo podrías participar en el debate sobre tu película favorita poniendo un comentario en la web?

Sería un pequeño apocalipsis data que puede sonar a ciencia ficción, pero que ya ocurre. Por suerte, tenemos alternativas. Pero la hipérbole nos ayuda a visualizar la centralidad de los datos en los procesos de vida contemporáneos. Quien controla los datos controla una porción muy relevante de nuestras vidas.

Datos abiertos y data-commons

En el caso de un entidad pública la propiedad y distribución de los datos se hace todavía más importante. A través de un análisis de los datos un gobierno local puede, por ejemplo, facilitar un servicio de transporte público eficiente y operativo. Puede atender mejor las exigencias de un territorio entendiendo rápidamente los fallos y necesidades. Ordenar, anticipar, prever son los términos centrales de una buena política de gobierno que está aprendiendo a utilizar los datos. Además, los ciudadanos necesitamos poder acceder a estos datos de modo que la participación en las decisiones sea más acorde a los principios de participación ciudadana. Cómo se gasta el dinero público, las inversiones, los proyectos que se han priorizado, son todos casos donde nosotras, las ciudadanas, queremos y necesitamos entrar tanto a nivel de verificación —saber dónde va efectivamente el dinero— como a nivel de decisión —usar plataformas participativas de toma de decisiones—.

Queremos y necesitamos una política de datos que apueste por cimentar un modelo de gobierno abierto a través de la construcción y gestión de los recursos comunes por medio de la institución pública, entendiendo ésta no sólo como el Estado, sino abriendo espacios de interlocución con el tercer sector, las cooperativas y la colaboración ciudadana.

Para dar plena realización a estas posibilidades, se han impulsado, a nivel europeo y nacional, diferentes iniciativas con el objetivo de fomentar el desarrollo y la implementación de formatos abiertos para los conjuntos de datos producidos por administraciones públicas. Estos conjuntos de datos, liberados bajo formatos asequibles e interoperables —no importa el sistema operativo o el dispositivo de tengas— y publicados bajo licencias abiertas que permiten su reutilización en otros contextos es a lo que nos referimos como open data, el cual se enmarca dentro del modelo más amplio del “conocimiento abierto”, práctica de creación cultural surgida desde y en las redes digitales y que establece diferentes principios, entre los cuales se encuentran los de acceso, redistribución, reúso, integridad y atribución.

Los datos tienen que circular libremente en las redes y para hacerlo posible es necesario respetar estos principios que garantizan de forma equitativa tanto quien produce los datos como quien los recibe. Su circulación, además, genera nuevas posibilidades creativas, de producción y de reúso por parte de la sociedad al tiempo que contribuye a un nuevo ecosistema informativo que pone la propiedad ciudadana de los datos en la centralidad del proceso.

Por esto, en los últimos años se ha empezado a entender que los datos abiertos son un procomún, un recurso y bien de consumo que se sitúa de forma transversal entre lo público y lo privado y que cumple con una utilidad pública clara. Con data-commons nos referimos a este enfoque que entiende los datos, los derechos digitales de acceso y el software libre como pilares esenciales de un proceso político de soberanía tecnológica. Es decir, un posicionamiento de autonomía y libertad frente a la tecnología, de apropiación y participación a partir de las comunidades locales y de principios como justicia y equidad social.

Visualización de datos y data-games

En los últimos años se han desarrollado técnicas con el objetivo de facilitar la muestra y la comprensión de los datos elaborando herramientas de visualización interactiva que permiten viajar a través de conjuntos de datos de forma visual y sencilla. Visualizaciones como las del flujo de intercambio en Twitter durante el 15M o el mapa interactivo de migraciones mundiales han establecido una práctica analítica y al tiempo narrativa donde los datos toman centralidad no sólo en el proceso de reflexión sino que han dado vida a nuevas forma de periodismo como en el caso del periodismo de datos.

En ArsGames estamos convencidos de que con los datos se puede jugar y generar historias que pueden capturar la atención del público mientras que se está compartiendo una información de utilidad pública. Consideramos que crear un juego basado en datos abiertos puede aumentar el nivel de acceso y de atención sobre los mismos destacando alguna información importante mientras que se usan los datos para generar dinámicas de juegos sencillas e interesantes. Es una forma novedosa de visualizar los datos que contempla la dimensión lúdica, tan importante en los procesos educativos y formativos de los seres humanos.

Algunos ejemplos de juegos que utilizan datos podemos encontrarlos en Marvellous Ultimate Appliances u Open Data Monopoly. El primero es un videojuego de cartas basado en los datos del consumo energético de los electrodomésticos en el que cada uno de ellos se nos presenta como un luchador en una arena de combate y por medio del cual aprendemos criterios de gastos energéticos de los aparatos que usamos a diario en nuestras casas. En el segundo, en esta misma línea, podemos encontrar una versión del clásico Monopoly en la que se emplean los datos demográficos de diferentes ciudades de Reino Unido para diseñar el tablero. Ambos casos demuestran que es posible usar el videojuego para conocer conjuntos de datos de interés público que, por sí solos, no llamarían la atención de muchas personas.

Juegos del Común

Los datos son muchos, como muchas son las historias que se pueden contar. Juegos del Común quiere expandir esta posibilidad y encontrar en el camino nuevas prácticas creativas capaces de unir comunidades. La oportunidad, bajo este punto de vista, es poder generar videojuegos conectando la comunidad local, el mundo social, con las personas creadoras a partir de las ideas que los datos reales pueden inspirar.

Para una generación entera que se ha criado jugando y absorbiendo el imaginario alrededor de los videojuegos, éstos se convierten en un lenguaje presente en las prácticas culturales contemporáneas. La hibridación de los juegos digitales con otros ámbitos como con la arquitectura o la organización del trabajo demuestran, por un lado, la masificación del lenguaje pasando por procesos de apropiaciones e intervenciones mientras que, por otro, se muestra el intento de cautivar la competencia mediática expandida a nivel social dentro de una relación de producción y consumo revitalizada por la esfera lúdica.

El videojuego como objeto de consumo ha marcado la existencia del medio desde su nacimiento. Sin embargo, en estos 10 años de ArsGames hemos demostrado que el videojuego tiene otras dimensiones —cultural, artística, estética, pedagógica— y que es necesario fijarse en todos los procesos de creación y distribución que están usando, hoy en día, el videojuego como recurso de experimentación social, económico y político.

Por esto hacemos hincapié en el concepto de procomún —commons, en inglés—: entendemos los videojuegos como un recurso colectivo que lejos de ser sólo un producto industrial es un lenguaje para la reflexión y el crecimiento. Estamos viviendo un proceso de cambio importante para este medio que poco a poco se dirige hacia una madurez de formato y de contenido incluyendo cada vez más la diversidad. Para preservar y fomentar esta diversidad entendemos que será necesario enfrentarse con el problema de las licencias y de la distribución. Muy pocos son los juegos que se liberan bajo licencias abiertas y que permiten estudiar el código, reutilizar su música o las imágenes y en general aprender de un proceso de creación previo. Con respecto a otros sectores industriales que también están centrados en el desarrollo de software, el del videojuego es algo peculiar. La industria del desarrollo web, por ejemplo, vierte la propia capacidad de reacción a las necesidades del mercado en la misma posibilidad de copiar, pegar, modificar código informático escrito por otros. La normalidad en este sector industrial es mirar el código fuente y no reinventar la rueda, es decir, no volver a escribir algo si ya alguna otra persona, en algún momento, lo implementó con el mismo lenguaje que se está usando.

Parece, en cambio, que la industria del videojuego funciona de forma igual y contraria. Se reinventa la rueda constantemente, se escriben una y otra vez las mismas funciones para el cálculo de las físicas, para la cuenta de los niveles o para cualquier otra parte que hemos visto en muchos de los juegos que jugamos. Es un industria creativa que se basa en la repetición de mecánicas consolidadas y de personajes reconocibles. Es necesario romper este mecanismo ya que comporta una dificultad de acceso a esos actores que podrían aportar cambio y contenido innovador al medio y que, debido a la escasez artificial del medio, no se atreven. El uso de licencias abiertas en el ámbito de los videojuegos es cada vez más necesario para hacer frente a un cambio de paradigma en el lenguaje videolúdico y a la vez experimentar con nuevas prácticas creativas.

Juegos del Común pretende contribuir a imaginar formas creativas que sepan apoyar el desarrollo de juegos con licencias abiertas. Fomentar la creación de juegos que tengan un mercado más allá del comercio basado en la escasez. Cuando investigamos sobre las razones que llevan a la mayoría de creadores de juegos a usar licencias cerradas destacamos cómo la falta de viabilidad económica de otros modelos es la razón principal para que se siga reproduciendo este modelo. Observando el estado de la industria queda patente la falta de opciones cooperativistas mientras que la dimensión asociativa —como la nuestra— se cuenta con los dedos de una mano. Otros sectores creativos han dado vida a nuevas formas de creación y producción a partir de modelos más abiertos y asequibles, que contemplan o bien un retorno social o bien una redistribución más justa de las ganancias.

Experiencias como la Cooperativa Clara Boia, en el sector audiovisual, o la Cooperativa del Diseño, en el sector gráfico, demuestran no sólo que otros modelos son viables, sino que son necesarios frente a una industria que no es capaz de absorber la fuerza laboral y que, cada vez más, activa dispositivos de explotación rozando la esclavitud.

Establecer de forma clara y reconocida el retorno social del videojuego a partir del concepto de procomún —commons— ayuda a asentar los pilares de un modelo productivo de colaboración entre público y privado dentro del marco de la economía del bien común. Nuestro punto de partida son los datos porque entendemos éstos como prioritarios en las propuestas políticas de gobernanza participativa que este nuevo siglo está poniendo como gran desafío a toda la ciudadanía. Asumimos que jugar es la forma con que primariamente, desde pequeños y durante toda nuestra vida, aprendemos del mundo que nos rodea. Asimismo, rechazamos cualquier implementación conductista ya que creemos que los juegos son dispositivos de socialización más allá de la relación binaria premio-castigo. Por esta razón pensamos que la participación, como también otros ámbitos de la vida, no tiene que convertirse en un juego. Proponemos en cambio enriquecernos de juegos, aprender de ellos y con ellos, para estimular un proceso crítico de reflexión y pensamiento.

El futuro

Para todo ello necesitamos la ayuda de mucha gente. Necesitamos que la comunidad creativa se haga cargo de una responsabilidad social. Necesitamos que los colectivos sociales experimenten más con la hibridación de los lenguajes tecnológicos con la práctica política. Necesitamos que las instituciones públicas apoyen a estos actores secundando social y económicamente procesos de coproducción con el sector privado abiertos a la participación ciudadana y con un claro retorno social.

La primera fase de incubación del proyecto Juegos del Común en el Canòdrom Parc de Recerca Creativa de Barcelona terminará con su presentación en Sónar+D, donde abandonamos el nido para despegar hacia nuevos horizontes. El objetivo será arrancar una fase piloto en colaboración con otras instituciones en la que validar la metodología de creación y proponer una práctica formativa sobre la soberanía de datos a partir del uso de videojuegos de datos abiertos. Finalmente, imaginamos un proyecto que pueda escalar, que se pueda replicar en otras ciudades y que pueda establecer un ejemplo de coproducción entre público, privado y ciudadanía en el sector de los videojuegos.

incubacion

El proyecto ha ganado la convocatoria “Repte Canodróm” 2016 de la ciudad de Barcelona, superando todas las fases de selección y posicionándose como proyecto con mayor puntuación. El proceso de incubación ha sido mentorizado por Javier Toret, y hospedados en los locales del Canodróm.

Como resultado de la incubación se han producido 4 prototipos de juegos, con la colaboración de nuestros partners, y un servicio de restful API.

Los resultados del proceso se han presentado durante el Sonar +D 2017.

api

El nuevo portal del Ayuntamiento de Barcelona de datos abiertos representa en la actualidad un ejemplo muy avanzado de administración pública que cumple con las leyes de transparencia y fomenta de forma concreta el reuso de los datos por parte de los y las ciudadanas.

A pesar del avance que en su nueva versión de febrero 2017 ha logrado los datos presentados en el portal no siguen a menudo una organización orgánica y homogénea.

Sobre todo resulta dificil relacionar los datos entre ellos haciendo complicando la taréa de usar estos datos en aplicación creativas.

Por esta razón hemos empezado el desarrollo de un API (IPA en catalá) pensada facilitar el uso de estos datos en entorno de programación de videojuegos.

De momento el API es un Proof of concept que utiliza unos pocos Datasets en forma de ejemplo. Para empezar la tarea de programación nos hemos enfocado en conjuntos de datos sobre el tema de vivienda, turismo y cultura.

El informe técnico de la APi explica el diseño del servicio.

El servicio es accesible a esta dirección

playlab

El 10 de junio, en Canòdrom – Parc Recerca Creativa, tuvo lugar PlayLab – Jugando en Común, uno de los PlayLabs más cortos que hemos realizado pero, al mismo tiempo, de los más ricos en contenidos políticos y de prácticas de creación. En un día repleto de eventos importantes en Barcelona, tuvimos la suerte de contar con un asistencia de más de treinta personas entre ciudadanas, entidades invitadas y desarrolladoras de juegos.

Por la mañana se abrió la jornada con la presentación de Luca Carrubba del proyecto Juegos del Común y de las actividades realizadas durante el periodo de incubación en el marco del “Repte Canodrom”. Javier Toret Medina (investigador afiliado a la UOC y coordinador del espacio LaT de Barcelona) introdujo el tema de la tecnopolítica a partir del 15M (la fusión entre activismo en las redes y en las calles) y su relación contemporánea con los videojuegos. Mercé Figols Puigbó (responsable del proyecto Open Data BCN) presentó el nuevo portal de OpenData del Ayuntamiento de Barcelona mostrando todas las potencialidades del servicio y haciendo hincapié en la importancia de que las comunidades creativas usen los datos de forma novedosa. Después de una rápida presentación de nuestros invitados especiales de la asociación ElTeb, Tantagora, el Máster en Creación Multimedia de La Salle URL y el Taller de Juegos Experimentales de la UB, fue el momento en el que se presento públicamente el servicio de API y los juegos basados en datos abiertos que se han desarrollado durante el proyecto Juegos del Común. Mu Pineda (integrante del proyecto Juegos del Común) presentó el servicio online para acceder a algunos conjuntos de datos procedentes del portal Open Data BCN para su fácil inclusión en los sistemas de desarrollo de juegos. Tras ello se presentaron PinPamPoom, PisoMinas, Last Hope y Rambla Rush, los 4 juegos desarrollados hasta el momento en el marco del proyecto.

Durante la tarde creamos diferentes mesas de trabajo donde generar prácticas de validación alrededor de los 4 juegos. Empezamos por un modelo de mapa emotivo relacionando al tema de la vivienda para luego volver al mapa después de haber jugado a cada juego. Aquí destacamos cómo en algunos casos el uso del juego para presentar datos como el precio medio de alquiler de las viviendas en un barrio concreto de Barcelona ayuda a mover las emociones de los jugadores hacia un entorno más positivo a nivel empático y de conciencia.

Los pósits naranjas son colocados antes de jugar, mientras que los verdes después. Aquí podemos ver cómo los usuarios pasan de “sorprendido” o “divertido” a declarar de forma clara “aprender precios”. Con este primer mapa quisimos cartografiar las emociones experimentadas antes y después de jugar para tener una primera idea de cómo el juego afecta a nivel emocional los temas de interés. Así mismo, hemos usado un tablero valorativo para establecer los tres elementos claves de cada propuesta en términos de personaje, mecánicas y escenario para posicionarlo en una de las tres columnas: explicación (el elemento ayuda a clarificar el tema tratado), dudas (el elemento genera dudas y no ayuda a explicar) y empatía (el elemento funciona a nivel emotivo).

Como podemos ver en el caso del juego PinPamPoom se genera poca y bastante empatía en relación a las mecánicas y a los escenarios, mientras que el personaje genera bastantes dudas. Este tablero ha servido para un análisis valorativo por parte de cada equipo, que después de una puesta en común colectiva ha podido visibilizar los puntos débiles de su proyecto y tener una visión complementaria hacia una propuesta constructiva y de calidad.

Entendemos estas dos dinámicas como un primer paso metodológico que estamos construyendo con este proyecto para establecer dinámicas de codiseño entre desarrolladores, creativos, activistas e instituciones.

Con Juegos del Común no sólo queremos crear juegos basados en datos abiertos, pretendemos también reinventar dinámicas de creación y consumo hacia la colaboración ente publico, privado y común entendiendo los juegos y la metodología general de diseño, creación y distribución como una estrategia política de aproximación al terreno del data-commons.

lasthope

Last Hope es una simulación del día a día de una persona sin hogar. Su objetivo es, por un lado, invitar al jugador a ponerse en la piel de ese individuo para experimentar en primera persona la problemática de este colectivo y, por otro, conectar esta experiencia con los datos abiertos disponibles sobre población sin hogar en la ciudad de Barcelona y otras bases de open data para poner de relieve la escasa información disponible sobre estos temas.

El Juego

El juego actualmente funciona en sistemas operativos Windows.
Descarga The Last Hope
El código fuente y los asset

El juego y todos los elemento usado se liberan bajo una licencia Creative Commons NC-SA-BY 4.0

Los autores se reservan algunos derechos.

Creditos

Profesor coordinador del taller y tutor del proyecto: Joan Morales Moras (PhD)

Alumnos autores del juego (por orden alfabético): Leonid Borachénkov, Matías Hernández, Clara Márquez Valero, Samantha Paredes.

Asesoría documental: Fundació Arrels. Atenció a les persones sense llar de Barcelona.

ramblarush

Rambla Rush es un juego runner 2D vertical con una narrativa inspirada en el libro Sin noticias de Gurb, obra de Eduardo Mendoza publicada en 1991. En el juego, el jugador controla a un pequeño alien que corre a través de la rambla, esquivando obstáculos a su paso para mantener su dinero.

El Juego

El juego actualmente corre en sistemas operativos Android (4.0 o superiores)
Rambla Rush - Android (4.0 o superiores)

El juego y todos los elemento usado se liberan bajo una licencia Creative Commons NC-SA-BY 4.0

Los autores se reservan algunos derechos.

Creditos

Creditos

Productor: Rafael A. Suárez P.

Escritora: Paula Monroy

Escritora: Yasmin Sayan

Artista gráfico: Cristian Mendoza

Artista gráfico y de sonido: Carles Díaz

Desarrollador: Pablo Andrés Díaz Moreno

Desarrolladora: Laura Carasso.

Los autores y autoras forman parte del Máster de Creación Multimedia de La Salle – Universidad Ramón Llull.

flatsweeper

FlatSweeeper es un juego de buscaminas basado en datos reales del alquiler en Barcelona.

En él te encuentras en la búsqueda de un piso en la ciudad de Barcelona, pero tendrás que tener cuidado con no encontrarte con un hogar que sobrepase el precio promedio para no quedarte sin dinero. En formato de buscaminas, puedes avanzar por los distintos distritos de Barcelona, cada distrito representa un nivel diferente y para completarlo tendrás que encontrar todos los pisos que se pasan del precio medio.

El Juego

El juego actualmente corre en sistemas operativos Android (4.0 o superiores)
FlatSweeper - Android (4.0 o superiores)

El juego y todos los elemento usado se liberan bajo una licencia Creative Commons NC-SA-BY 4.0

Los autores se reservan algunos derechos.

Creditos

Game designer: Alex Navarro.

Desarrolladores: Adrià Ros, Anna Carsi, Ana Pereyra.

Artista visual: Miguel Murgueytio.

Producción: Lesslye Barajas.

Los autores y autoras forman parte del Máster de Creación Multimedia de La Salle – Universidad Ramón Llull.

pinpampoom

PinPamPoom es un videojuego para dispositivos móviles (Android e IOS) que implementa dinámicas de tipo pinball en el entorno de la ciudad de Barcelona.

PinPamPoom emula una máquina de pinball en un entorno tridimensional, con la peculiaridad de romper con el modelo de tablero estándar (rectangular y único) e incluir diversos elementos del juego más dinámicos, algunos que incluso se desplazan por la pantalla, como jefes finales.

La composición del tablero es en base a la geoposición y perfil del usuario, y se construye a partir de consultas al OpenData de Barcelona (base de datos abierta del Ayuntamiento), así pues, podremos disfrutar de distintos elementos de la ciudad según el momento o sitio en el que nos encontremos.

Durante el desarrollo de la partida, se pone al jugador en el contexto de habitante de la ciudad que se encuentra con problemáticas propias de ésta, del barrio donde vive o del que se encuentra en el momento de la consulta, pudiendo hacerse así un análisis crítico de éstas y del propio estado de la base de datos del Ayuntamiento a través del proceso de búsqueda que se realiza en ella.

El Juego

El juego es multiplataforma.
El juego esta desarrollado para dispositivos mobiles, puede experimentar errores de resolución. Intenta no trabajar con la calidad y resolución más alta.
Android (4.0 o superiores) Pin Pam Poom - Android (4.0 o superiores)
Linux e IOS: proximamente!
Mac (versión de test) Pin Pam Poom - Mac
Windows Pin Pam Poom - Windows

Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

Creditos

desarrollado por:

DinoEngine (@DinoEngine , dinoengine@gmail.com) :

Bernat Vidal: idea, diseño, programación, modelización y promoción. (@BTheDinosaur, bernatvprogramacio@gmail.com))

Colaboraciones:

Ilustraciones: Lucia Navarro(@lualibet)

Música: Green Studios(TonyGreen & Jaume Seball)

SoundFX: Joan Pascual (@JoanHardGuy)